El niño puede entender que la tarea es la asignación que debe ser cumplida en casa y entregada al maestro en la fecha establecida, pero la función del padre debe ser ayudarlo a ir más allá del simple deber.
Con la tarea no sólo se pide que el niño participe activamente sino que pueda enriquecer sus conocimientos confiando en sus propias habilidades.
El padre debe guiar a su hijo para que logre de manera independiente los siguientes pasos:
- Llegar a casa con la información escrita (traer la tarea anotada)
- Verificar que haya entendido cuál es la tarea asignada (que sepa qué tiene que hacer, cuál es el objetivo)
- Tener claro lo que el maestro espera de él (que entienda la relación entre el objetivo y lo que se le va a evaluar)
- Identificar qué materiales necesitará y qué conocimientos tiene sobre el tema para ejecutarla (saber con qué cuenta y qué necesitará buscar o investigar)
- Identificar la complejidad de la tarea (entender la relación entre los objetivos y el tiempo de ejecución)
- Planificar la tarea (hacer el plan de estudio para dividir los objetivos dentro del tiempo disponible)
- Ejecutar el objetivo (hacer o ejecutar tarea. No quedarse en la complejidad o en la planificación)
- Evaluar el producto (aprender a autoevaluarse para saber si cumplió con el objetivo)
Ahora imagínese este caso, suponga que su hijo está en esta clase:
La maestra Anita anota en la pizarra del salón: "Traer una manzana para el lunes".
Veamos que pasó el lunes cuando la maestra Anita entró al aula y pidió a todos los niños "la manzana".
¿Cuál sería la situación de su hijo?
- No la trajo porque faltó ese día a la escuela y no llamó a un amigo para preguntar la tarea.
- No la trajo. ¡Sorpresa! No escuchó, no leyó y nunca se enteró de la tarea.
- Trajo uvas. Sólo recordaba que la maestra había escrito "fruta", pero no tenía anotada cuál era y trató de acertar el objetivo.
- Trajo una manzana podrida (salía de esa tarea y total… manzana es manzana).
- Trajo una manzana que usted le dio la mañana del lunes antes de llegar a la escuela (¡Casi lo olvidas mamá!)
- ¡Bien! Trajo la manzana que él solito había buscado y puesto rápidamente en su mochila (cumplió con la tarea, pero no sabía para qué la había llevado).
- ¡Excelente! Trajo la manzana que él solito había buscado (con la diferencia que estaba contento y motivado por empezar la clase)
¿En qué radica la diferencia entre la situación número 6 y la número 7?
En que en esta última, cuando la maestra Anita escribió el viernes la tarea en la pizarra, él estaba atento cuando ella explicó que el lunes iban a cortar la manzana en pedazos iguales para aprender sobre "fracciones". Estaba motivado por aprender algo nuevo. Al llegar a casa hablaron sobre la tarea y le contó lo que la maestra Anita les había dicho. Su hijo vio las manzanas, aprendió como se llamaban los diversos tipos de manzanas, comparó los precios, los tamaños, las tocó, las olió y finalmente hizo una selección entre todas las manzanas y escogió la mejor manzana que había ante sus ojos. Durante el fin de semana, investigó, leyó el capítulo de matemática, escribió notas sobre conceptos básicos de fracciones y conversaron sobre esto mientras cenaban pizza y la dividían entre los miembros de la familia.
¿Quién cree usted que sacó provecho de la tarea?
No comments:
Post a Comment