Los estudios de psicología del deporte han logrado determinar los beneficios que aporta esta práctica al desarrollo académico, psicológico, físico y social en los niños. Cuando hablamos de deporte, no sólo quiero que venga a su mente un gran deportista que representa a un equipo reconocido y de alto rendimiento sino también quiero que piense en el niño común que sale al parque a practicar algún juego con sus amigos y a divertirse.
Si bien es cierto que el costo de las actividades extra cátedra suelen ser una carga más para el presupuesto familiar, tenemos que buscar alternativas para poder brindarles a nuestros hijos la oportunidad de practicar algún deporte.
- Busque hablar en el plantel escolar de su hijo y pregunte sobre el currículo de educación física que ellos ofrecen. Si su niño asiste a clases de educación física, asegúrese que esté cumpliendo con el programa de manera beneficiosa.
- Converse con su hijo y busquen juntos el deporte que más se adecua a su personalidad, a sus intereses y a sus capacidades.
- Plantéese metas realistas y no pretenda que sea un campeón de la noche a la mañana; recuerde que éste no debe ser el objetivo principal.
- Pregunte a las amistades si tienen hijos que participan en algún deporte y hable sobre sus experiencias.
- Obtenga información sobre pequeños clubes deportivos que ofrece su ciudad. Suelen ser de bajo costo.
- Reúna un grupo de padres e hijos y coordinen días deportivos como un plan semanal o de fines de semana.
- Otra alternativa es la opción de las clases privadas. Aunque le sugiero que tenga en cuenta que esto no debe convertirse en un sacrificio extremo para el bolsillo del hogar, pues las consecuencias podrían ser que usted llegue a exigirle a su hijo que responda como todo un atleta debido al esfuerzo que usted está haciendo al costearlo y el niño sentiría esta presión sobre sus hombros. Si usted lo paga, sepa que es responsabilidad del padre y no del niño.
- No descarte la posibilidad de aplicar para una beca deportiva si su hijo se destaca en el deporte, hay grupos empresariales que suelen ofrecer esta ayuda si se cumple con los requisitos pautados.
Algunos padres confunden el objetivo real del deporte y utilizan a sus hijos como amuletos de ingreso a clubes "sociales" en donde ellos pueden lucirse de los logros de sus hijos y sentirse seguros de ser aceptados en tan exclusivo grupo de amistades, pues todos los demás padres están allí y no desean verse menos. Debemos estar claros que el beneficiado tiene que ser el niño, que el deporte que practique tiene que ser de su gusto. Recuerde que buscamos una actividad y un ambiente sano para fortalecerlo física y emocionalmente.
El buen entrenador, ve al niño como un todo y entiende que también necesita de los padres para hacer el verdadero equipo. Reconozca al entrenador como un maestro a pesar que no esté dentro de un aula. Tenga una buena comunicación, cuéntele sobre su hijo, háblele de su personalidad y de su desempeño en las demás clases. Dígale si le preocupa alguna conducta como: cambios drásticos de hábitos alimenticios, abuso de sustancias, nuevas amistades que generen malas influencias, cambios de personalidad (agresividad, depresión, ansiedad, etc.).
Trate de asistir con constancia y disciplina a las prácticas. No le exprese estrés al niño, aun cuando bien sabemos que es una rutina más para los padres el llevarlos y recogerlos de sus actividades. Aproveche estos momentos para conversar acerca de cómo se sintió durante la práctica, motívelo y dígale lo bien que va progresando. Evite conversar en tono de reclamos sobre por qué no ejecuto esto o lo otro, por qué no metió el gol cuando le pasaron la pelota, por qué se dejó pasar por el compañero del otro equipo, etc. ¡Relájese! Usted tiene que mantenerse firme en su rol de padre ante todo y no cruzar erróneamente haciendo el papel de un mal entrenador.
Sugerencia para los padres:
- Consulte a su médico antes de empezar a practicar cualquier actividad física y solicite un chequeo físico.
- Sea siempre positivo con su hijo.
- Escúchelo, guíelo y apóyelo en sus decisiones.
- Motívelo antes y después de una competencia o partido.
- No juzgue ni evalúe delante del niño la calidad de su entrenamiento, de su técnica o de sus resultados.
- No se exprese mal de su entrenador ni permita que el niño lo haga. Si tiene inquietudes, solicítele un momento para conversar y aclarar las situaciones. Mantenga siempre el respeto.
- No condicione las celebraciones a los resultados obtenidos. Por ejemplo, ir a cenar fuera o hacer algo especial después de la competencia es una buena actividad familiar indistintamente que haya ganado o perdido en el partido de hoy.
- No utilice el deporte como medio de castigo.
- Manténgase como espectador y no se interponga en las instrucciones que imparte el entrenador.
- Deje que sea el entrenador quien imparta la información de los resultados a su hijo, y que sea él quien le explique en dónde estuvo la falla y qué técnica debe aplicar para mejorar.
- Si su hijo es muy destacado en los deportes, no permita que él utilice esto como comodín para excusarse de su bajo rendimiento escolar.
- No se convierta en un padre perfeccionista y obsesivo por ver en su niño un nivel óptimo. Esto traerá muchas decepciones por ambas partes; usted se frustrará al no ver en su niño un atleta consumado y sembrará en él la misma frustración. Recuerde que su niño tiene capacidades, pero sea objetivo y reconozca sus limitaciones. ¡Acéptelo aunque no sea el más destacado del equipo y ámelo a su hijo como es! ¡La familia entera debe disfrutar el deporte!
Veamos a continuación, la cantidad de beneficios que nos aporta el deporte y relaciónelos con el beneficio intrínseco que le aporta al niño para su desempeño escolar, personal, familiar y social. Comprenderemos entonces porque decimos "Mente sana en cuerpo sano":
- Mejora la calidad de vida y el bienestar psicológico.
- Aumenta el estado de ánimo.
- Mejora el autoconcepto y por ende la autoestima.
- Contribuye a lograr una salud mental adecuada.
- Ayuda a hacerle frente al estrés.
- Reduce la ansiedad.
- Desarrolla la inteligencia.
- Facilita la capacidad de socialización e integración social.
- Nos hace sentir parte de un grupo que lucha por un mismo objetivo.
- Facilita la integración de los inmigrantes.
- Evita las conductas inadaptadas y antisociales.
- Combate la drogodependencia.
- Facilita la integración de disminuidos físicos.
- Ayuda en la lucha a favor de la igualdad entre el hombre y la mujer.
- Ayuda en la conservación del patrimonio cultural cuando se trata de deportes tradicionales.
- Mejora el rendimiento académico.
- Promueve hábitos positivos de ocio.
- Promueve el juego limpio.
- Desarrolla la solidaridad.
- Facilita la extensión del respeto.
- Nos hace más responsables.
- Subraya la cultura del esfuerzo.
- Aumenta el espíritu de superación.
- Trabaja el autocontrol.
- Promueve la autodisciplina.
- Ingresa el niño en la sociedad ya que le enseña a seguir reglas.
- Ayuda a superar la timidez o a frenar impulsos excesivos.
- Enseña a ser más colaborador y menos individual ya que se tiene que respetar las normas, los turnos y la autoridad.
- Enseña a tener responsabilidades y obligaciones que cumplir.
- Ayuda a coordinar los movimientos.
- Aumenta su crecimiento físico.
- Puede corregir posibles defectos físicos.
- Estimula la higiene y la salud.
- Nos disciplina al ajuste del horario y el tiempo.
- Fortalece la capacidad de memoria y atención.
- Nos ayuda a establecer metas reales.
- Nos enseña el manejo de emociones: ansiedad, orgullo, felicidad, disfrute, vergüenza, desilusión.
- Incrementa la velocidad de respuesta.
- Estimula el desarrollo del campo visual.
- Ayuda a vencer la timidez al exponernos en público al éxito o al fracaso.
- Beneficia el desarrollo de: la agilidad, el balance, la noción del espacio, la coordinación motora, la flexibilidad.
- Fortalece el tono muscular y nuestra parte cardiovascular.
- Aprendemos el manejo del poder.
- Nos entrena a reaccionar dentro de un tiempo pautado o establecido. Velocidad de respuesta.
- Nos enseña a aplicar una metodología para consolidar un plan.
- Nos enseña la importancia del valor de la ética.
- Nos enseña a seguir instrucciones.
- Nos ayuda a enfrentar el idealismo vs. el realismo.
- Enfrentamos el valor del empeño y la constancia.
- Podemos aprender historia, geografía y cultura por medio de la teoría del deporte (saber en dónde se originaron los juegos olímpicos, cómo se desarrolló el baloncesto, como se extendió un deporte a otro continente, etc.)
- Nos ayuda a descubrir y a desarrollar nuestros propios talentos y destreza.
- Nos exhibe como un buen modelo a seguir.
- Nos enseña a conocer la composición y función del cuerpo humano.
- Nos entusiasma y nos motiva a aprender.
- Mejora las relaciones interpersonales a través de la comunicación y de la camaradería.
- Potencia la capacidad de concentración.
- No entrena a estar alerta mentalmente.
- Aprendemos conceptos de leyes físicas y las aplicamos a nuestra ejecución.
- Nos invita a aprender la importancia de quererme, cuidarme y alimentarme sanamente.
- Nos reta a la resolución de problemas.
- Ayuda a canalizar las energías.
- Un buen deportista conoce y maneja adecuadamente el código de conductas.
- Nos enseña a hacer uso adecuado del tiempo libre. Nos aleja del vandalismo.
- No enseña a estimar, interpretar, predecir, analizar, sintetizar y evaluar una meta u objetivo.
- Aprendemos a seleccionar las herramientas adecuadas para llevar a cabo un plan.
- Fortalece el desarrollo de: el pensamiento lógico matemático, la memoria visual, la memoria motora, la coordinación espacial y la secuencia.
Referencias: Foundations of Physical Education and Sport 13th edition Wuest Bucher. WCB McGraw-Hill
Foundations of Sport & Exercise Psychology by Robert S. Weinberg/ Daniel Gould. Humand Kinetics
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